Posts con el tag ‘VII Jornada de reflexión y debate en Sant Benet’

VII Jornada de reflexión y debate en Sant Benet (15)

En la VII Jornada de reflexión y debate en Sant Benet, Javier Solana, Director de ESADEGeo, presentó la ponencia Un mundo en transformación. Como siempre, podeis seguir el vídeo de esta participación en ESADE.tv o en la propia web de la Cátedra.

Liderazgo adaptativo, Liderazgo político | , , , , , , , , , , , , Deja un comentario Permalink

VII Jornada de reflexión y debate en Sant Benet (10)

Pasadas las vacaciones, retomamos nuestras publicaciones en el blog.

Hoy os ofrecemos la sexta ponencia sobre “La transformación adaptativa de las personas y de las organizaciones” que tuvo lugar en la VII Jornada de reflexión y debate en Sant Benet. En esta ocasión se trata de la participación de Pedro Solé, Director-Senior Vice President Northern & Eastern and Asia-Pacific Areat de Alstom. Una vez más, podéis seguir el vídeo en  ESADE.tv o en la propia web de la Cátedra.

Liderazgo adaptativo, Liderazgo empresarial | , , , , , , , 1 Comentario Permalink

VII Jornada de reflexión y debate en Sant Benet (4)

El pasado 27 de septiembre de 2012 tuvo lugar la VII Jornada de reflexión y debate en Sant Benet de Bages. Como ya hemos avanzado en publicaciones anteriores, la jornada de este año llevaba por título Transformados por la crisis. De la resistencia a la transformación: un cambio que puede ser positivo. Hoy os ofrecemos un vídeo resumen de la jornada y a partir de la próxima semana iremos publicando los vídeos con las intervenciones de los ponentes principales.

 

Liderazgo adaptativo, Liderazgo empresarial | , , , , , , , , , , , , Deja un comentario Permalink

VII Jornada de reflexión y debate en Sant Benet (3): Bailando con lobos

Hace poco comentábamos aquí que estamos siendo transformados por la crisis. Pero este enunciado se convierte también en una pregunta para todos nosotros: ¿Somos sujetos activos o pasivos de dicha transformación? Decidir si queremos ser sujetos activos o pasivos requiere que dejemos de hablar solo en tercera persona y pasemos a hablar también en primera persona. Que dejemos de hablar solo el lenguaje del observador y pasemos a hablar (y a actuar) también desde nuestra propia implicación.

Se atribuye a Einstein la siguiente afirmación: un problema no puede ser resuelto en el mismo nivel de conciencia en el que fue creado. De la misma manera, la crisis no se puede afrontar ni resolver bien si nos mantenemos en el mismo nivel de conciencia en la que fue creada. Porque la transformación que está generando la crisis nos interpela también sobre nuestro nivel de conciencia personal y colectiva; sobre nuestros valores, nuestras motivaciones y nuestras prioridades, y sobre nuestras intenciones y nuestros propósitos. La crisis no es algo que está “ahí fuera” y hemos de manejar. En un mundo interdependiente nadie está ahí fuera, todos formamos parte del problema que se nos plantea y del reto que hemos de resolver.

cc judo_dad1953

Transformados por la crisis significa, pues, que la pregunta no es tan solo qué hay que cambiar, sino también qué hemos de cambiar y quiénes hemos de cambiar. Porque no hay nada más lamentable que determinadas retóricas generalistas sobre la necesidad y la gestión del cambio en las que el supuesto implícito es que deben cambiar todos y todo menos quienes pretenden teorizar o gestionar el cambio. Nosotros formamos parte de la definición del problema, y no lo solucionaremos solo a base de conocimiento experto. Algunas dimensiones de los problemas que afrontamos no se pueden eliminar, porque van con nosotros, forman parte de la condición humana. Afrontamos problemas, pues, cuya solución requiere que nos solucionemos también a nosotros mismos.

En todo proceso de crisis ─que siempre conlleva una pérdida y la necesidad de elaborar el duelo─ se dan diversas etapas: primero, la negación (no hay para tanto; pronto pasará; no puede ser verdad…); después, la ira (¿dónde están los culpables?; nos atacan; ¿por qué me hacen esto?; ¿qué nos puede pasar?; van a por nosotros; son ganas de hacer daño…); seguidamente, una mezcla de negociación y componenda (algún retoque habrá que hacer; con alguien habrá que pactar…); tras lo cual llega la depresión o el catastrofismo (no hay manera; es muy difícil; de esta no salgo…), y finalmente llega la aceptación: la asunción plena de la nueva realidad y el inicio de una dinámica constructiva. Lo decisivo para salir de la crisis es auscultar bien la realidad, para poderla asumir y construir a partir de esta: aprender a auscultar y a auscultarnos mejor forma parte de la transformación en curso.

Y auscultar la realidad requiere escucharnos mutuamente, porque, sin escucha y atención, solo con ruido, no es posible ser sujeto activo de la transformación. Dicen que, cuando se acabó de montar la película Bailando con lobos, se preguntó a algunos sabios indios si se veían bien reflejados. La respuesta fue que sí, pero que había algún desajuste. Por ejemplo, en las deliberaciones, sentados alrededor del fuego, los que intervenían hablaban sucesivamente, uno tras otro. La pregunta de uno de los indios fue: ¿Cómo podéis decir que habéis escuchado a alguien si cuando ha acabado de hablar no estáis un rato en silencio? Solo escuchando bien, especialmente a aquellos cuya mirada no coincide con la nuestra, podremos tomar conciencia de los automatismos de nuestras respuestas y de los puntos ciegos de nuestra visión.

Transformados por la crisis, pues, significa que no solo debemos hablar de lo que hay que hacer y cómo hacerlo, sino que es necesario explicitar también cuáles son nuestras intenciones y nuestros propósitos, y hacerlo con autenticidad e integridad. Sin autenticidad e integridad será difícil explorar una salida adecuada, y será imposible llevar a cabo un proceso de transformación. Lo dijo una vez el CEO de Hannover Insurance, Bill O’Brien: el éxito de una intervención depende de la condición interior de quien interviene en ella. Los tiempos de cambio nos piden desarrollar simultáneamente nuestra capacidad analítica, nuestra competencia técnica y nuestra calidad humana. Aunque solo sea porque ya hemos visto lo que ocurre cuando grandes inteligencias son gobernadas por ideas, valores y actitudes mediocres y, a veces, directamente tóxicos.

Debemos decidir si queremos ser sujetos activos o pasivos de la transformación hacia la que nos empuja la crisis. Estamos todos invitados a participar en un diálogo tanto en tercera persona (nuestros análisis y diagnósticos sobre la realidad) como en segunda (qué tipo de relaciones profesionales, económicas e institucionales necesitamos para un mundo basado en interdependencias) y, también, en primera (desde el compromiso, con qué valores y propósitos actuaré y decidiré). Mirando hacia el futuro, difícilmente habrá buen liderazgo si no mejoramos personalmente y colectivamente la calidad de lo que planteemos tanto en tercera persona como en segunda y en primera. ¡Ah! Y no olvidemos que la última fase de toda crisis es la esperanza: esta es la que nos sostiene y da fortaleza para pensar que lo que nos pasa puede ser superado.

Àngel Castiñeira y Josep M. Lozano

(Artículo publicado en La Vanguardia, 26 de octubre de 2012)

Liderazgo adaptativo, Liderazgo empresarial, Uncategorized | , , , , , Deja un comentario Permalink